
Otro trago para aquellos que aún han permanecido a mi lado, a mis consejer@s, a los osados, a los suicidas emocionales y sobre todo a los escuderos cual Sancho acompañándome a cazar mis molinos con forma de alocados proyectos.
Escucha al silencio

Sin embargo intentan mostrarnos lo contrario bajo la falsa idea que lo único que se va a hacer es protestar, recibir un par de porrazos y regresar a casa. Con su prepotencia se dedican a mentir y hundirnos en la miseria, ahogarnos hasta que no podamos ni tomar aire o quitarnos todos nuestros derechos para convertir el estado del bienestar en una utopía que contaremos a nuestros hijos como el cuento de Caperucita. Pero eso no es lo mas grave puesto que esa superioridad con la que sacan pecho les hace permitirse lujos como poder obsequiar a los parados con un "que se jodan" con impunidad, sin asumir su culpa o siquiera tener la decencia de dimitir porque ese asiento es demasiado grande para ella.
Cada día llueve mas fuerte y no es que caiga del cielo agua sino que la mierda se va acumulando en el suelo. Cada semana tenemos una nueva de esas que nos dejan sin aliento. Pensamos que ya no puede ir nada peor pero el gran Murphy siempre nos demuestra que estamos equivocados, que el final de tunel tal vez se convierta en una utopía que jamas pueda ser alcanzado.
Sin embargo continuamos embobados, mirando ciegos a pelotitas entrando en una red, comprando todo lo que nos hacen tragar por los ojos las televisiones. Siempre lo mas nuevo, lo mejor y sobre todo lo que nos convierta en una figurita de el enorme tablero del juego que nos han hecho jugar.
Otra vez lunes, de nuevo esa mezcla de sueño y cansancio como caldo de cultivo perfecto para darle a la cabeza.
Tal vez piense demasiado o quizás lo hago demasiado poco cuando lo tengo que pensar, pero sin duda, esa será siempre mi seña de identidad. Lo llevo escrito en el ADN y como una muy buena amiga me dijo una vez, mi vida discurre como una veleta que viaja aleatoriamente en la dirección del viento.
Seguramente no es una manera de hacer las cosas disfrutando del presente sin hacer muchos planes futuros. Conociendo gente y permitiéndome el lujo de dejarme sentir algo de vez en cuando. No mucho, lo suficiente como para que el futuro no me ahogue con planes y deseos, con hipótesis que me roban horas de sueño o conclusiones imposibles por carecer de todos los datos de la ecuación.
Así que volveré al principio, a lo que soy y siempre he sido. Una veleta fiel a no pensar mas lejos del disfrute diario, a sabiendas que si todo se tuerce, siempre tendré a alguien para que me levante o me pegue una toñeja por no pedirle ayuda, que es bastante parecido.
Es hora de no gruñir y conocer gente, de cerrar viejas heridas absurdas y admitir errores. Es tiempo de no pensar y si en disfrutar con los nuevas posibilidades que me ofrece cada uno de los pequeños detalles de la gente que me rodea.
Así pues toca semana larga, pero finde con aire de épica decadente como solo nuestra cuadrilla puede hacer puesto que este año si nos vamos a San Fermin!