La verdad es que hablar de los sentimientos es como intentar buscar sentido a algo que nunca fue creado para tenerlo.
Es así, el amor, odio, amistad o cualquier otra cosa que haga bombear ese organo traicionero dentro de tu pecho, hace que a veces engañe y asesine a la razón.
Es por lo que somos humanos, porque sentimos y a veces demasiado como para acabar viendo oro donde solo hay barro.
El amor, por ejemplo, es como un circo. Un lugar donde todos los niños disfrutan de su magia cuando los focos se encienden y sin embargo, al apagarse la magia desaparece y tan solo queda la cruda realidad.
Ese calor que sientes en el pecho, como si de un tragafuegos se tratara, esa sensación que te acaba quemando cuando intentas hacer malabares de sonrisas y besos al llegar a casa.
Esa sonrisa estúpida, cómica que buscas en la boca ajena como buen payaso y que sin embargo puedes acabar con el maquillaje corrido por las lágrimas.
También están los mas valientes, aquellos que intentan domar mas de un corazón a la vez y sin embargo, como muchos domadores acaben siendo la merienda de sus tigres, cuando se den cuenta que sus dientes son mas afilados que los látigos de terciopelo.
Pero lo realmente claro y mas allá de el amor, amistad o cualquier otro cacho de corazón todos acabamos siendo equilibristas sin red, en las que a veces hacemos un salto mortal doble que levanta los aplausos o nos damos la mayor ostia contra el suelo de la realidad.
Pensando en esto recuerdo una conversación que tuve ayer, era algo como, si alguien muy querido sabías que iba a sufrir por amor, que si podía sufrir un revés importante y su corazón no le deje oír la voz de su razón, me preguntaron que haría.
La respuesta es nada.
Es simple todos necesitamos quemarnos, caernos o incluso devorarnos para darnos cuenta, para comprender que placer y dolor vienen demasiado juntos, tanto como que no pueden jamás separarse.
Entonces solo me quedaría levantarle, ponerle una tirita y tirar para adelante, porque igual que él tu también eres ese niño, tu también sabes lo que es que tu corazón no te deje escuchar.
Pero mejor que os lo canten.
6/09/2009
LATIDOS ABSTRACTOS
6/08/2009
LA DISTANCIA
Aunque no hace falta irse tan lejos esa línea puede ser algo mas pequeña de solo unos pueblos, es decir de unos 4.46 kilómetros o algo intermedio como de una provincia, algo como unos 110 kilómetros mas o menos.
Da igual que la distancia sea tan grande como un mar o tan pequeña como una carretera, las dos son igual de salvajes e inhumanas. Las dos pueden ser infinitas si dejamos que el olvido se apodere de esa línea y con ella, los recuerdos se vayan perdiendo en el camino.
Miras a la distancia y a veces te preguntas que hacia donde te llevaba esa línea que tu cabeza inventó, y prometió no olvidar.
Piensas y estrujas tu memoria pero ya es tarde para ello, tu memoria no acaba de recordar como era la cara de la persona que estaba al otro lado de la linea.
Ese punto que a pesar de ser el camino mas corto, el tiempo lo hizo tan largo que no sabes a donde dirigía, sabes que en pasado fue un destino importante para tu corazón pero que ahora, ni siquiera tu alma consigue recordarlo.

Pensar en ello, pensar en todas las personas que a lo largo del camino se han ido quedando, en todos los puntos que vuestra memoria a borrado y sin embargo, como en un día nublado que deja escapar un rayo de sol, tu memoria logra esbozar una imagen difusa de la persona dueña de aquel punto, de aquella pequeña mota que compone tu eterna memoria.
Por eso aunque la distancia mas corta entre dos puntos es una línea recta, la distancia mas corta entre dos personas siempre será el recuerdo. El recuerdo en forma de una foto, de una llamada de teléfono, de un café o de una simple mirada...cualquier cosa que sirva para mantener contacto entre los dos puntos, cualquier cosa para que la distancia no borre jamás las lineas importantes de la vida.
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6/07/2009
CORTE
El domingo siempre supone el corte entre la vuelta a la rutina y las locuras únicas del fin de semana.
A veces es tan brutal que incluso tu cuerpo lo nota, sientes que algo se corta dentro de tí y acabas vomitando.
Es lo que tiene los cortes de digestión que te revientan, que te dejan mas perezos y sin fuerzas para aprovechar el día. Asi que en estas estamos, acabado de levantar y sin resaca pero con las tripas destrozadas....parece que los domingos no son para mí.
6/04/2009
A GRITAR TOCA
Cuando no sabes de donde vienes
Cuando las noches se convierten en días.
Cuando los días se convierten en noches.
Cuando el corazón deja de latir
Cuando el corazón parece explotar.
Cuando tienes pájaros en la cabeza.
Cuando las ideas se te escapan por las orejas.
Cuando hace un sol de mil demonios.
Cuando llueve que parecen que mean los ángeles.
Cuando se te seca la boca por no callar
Cuando no sabes que decir.
Sin embargo NUNCA dejes de gritar.
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6/03/2009
SIEMPRE NOS QUEDARÁ NUESTRO LUGAR
Es algo natural, las cosas cambian y se adaptan según nuestro momento, nuestro pasado y como puede afectar a nuestro futuro.
Puedes perder oportunidades, asumirlo, luchar o no asumirlas y atarte a esas oportunidades perdidas como si fuese una cadena que no te deja andar hacia delante.
Lo que no entendemos es que nuestro mayor don es el poder de adaptación que tiene el ser humano, que es capaz de buscar el lado bueno de lo malo.
Por ello aprendemos de nuestros errores, buscamos cambiar relaciones en algo mas fuerte y duradero en vez de romperlas...siempre que valgan la pena mantenerlas.
Porque en esencia sabemos que hasta nuestro mejor amigo, nuestro alma gemela o nuestros padres pueden fallarnos...a fin de cuentas todos ellos son humanos.
El Olentzero son los aitas, los sueños de amista de rompen o el amor sale por el balcón con el destino como amante.
Todo cambia, te fallan y aun así al final no puedes sacarlos de tu vida, porque son tan importantes para tí que no puedes existir tal como eres sin ellos.
O como dice Trina...
6/02/2009
YO HE VISTO
Como si se tratase de la escena final de "Blade Runner" creo que ya he visto demasiadas cosas como para sentir que mis ojos no pueden volver a entristecerse.
He visto apagarse la pasión de unos iris, una llama que tantas noches iluminó y que sin embargo, el paso del tiempo ha lanzado tanta tierra encima que solo quedan las ascuas.
He palpado el desamor, propio o ajeno con el mismo sabor a derrota y desamparo que te hace pensar que mejor sería olvidar de latir.
He degustado la hiel de la traición tan agria cuanto mas grande es una amistad, tal vez sin ninguna intención de hacer mal y seguro que por ese motivo, acaba sabiendo mucho peor que si se hubiese hecho a mala fe.
He oído la maldad y la derrota de alguien que nunca tuvo oportunidad de ganar, tal vez dentro de un espejismo de optimismo, pensó tener una oportunidad.
He olido la maldad, ese podrido aroma que jamás desaparece y que sin sentido se mete en tu nariz para no volver a salir.
Por todo ello pienso que debo de usar menos los sentidos, menos las sensaciones y buscar volver a ver unas llamas que me iluminen, que jamás se apaguen, que jamás deje que se apaguen.
Volver a tocar corazones, con mis palabras, con una sonrisa o un abrazo como solo se lo puedes dar a los que consideras ganadores de la vida.
Comeré de la dulzura de las palabras, esas que solo pocas personas pueden pronunciar para que parezcan puras y puedas devorarlas sin miedo a ser envenenado.
Oiré gritos de victoria, sin haber librado ninguna guerra, sin haber disputado ningún partido o ganado ningún partido. Simplemente una victoria por saber disfrutar del día a día sin tener que oír malos ruidos de soledad.
Aunque sin duda buscaré los buenos olores de la vida, esos que sabes que existen y cada día son mas dificiles de encontrar, esos olores familiares que solo lo tienen tus amigos, familia o todos aquellos con los que no necesitas defenderte ni atacas, simplemente ser como tu eres.
Por eso aunque veas cosas malas en el pasado, nunca deberías cerrar los ojos porque de lo contrario te perderías todas las cosas buenas de la vida.
Como máximo cuando las cosas sean dificiles de ver, bajar un poquito las luces.
6/01/2009
SI TE CALLAS
Vivimos en un mundo lleno de ruidos, tanto que las palabras se las comen los claxones, los latidos son devorados por el ruido de los motores y la felicidad destruida por el gentío impersonal que recorre las ciudades.
Con todo este ruido, a veces optamos por callar, por no decir lo que pensamos porque pensamos que es imposible que nos escuchen o tenemos miedo a que lo hagan. A veces preferimos callar con nuestros enemigos y lo que es mas grave, con nuestros mejores amigos.
Preferimos comernos nuestras dudas, nuestros sueños rotos o nuestras momentos de soledad porque creemos que es lo ideal, lo que toda la gente hace y por lo tanto pensamos erróneamente, que es lo que se debe hacer...mejor sin hablar.
Sin embargo hay que recordar que "El que no llora no mama" por lo que nunca debemos cambiar y tragar todo lo que nos parece que esta mal, todo lo que creemos equivocado o simplemente lo que nos hace dudar.
Hay que hacer ver a nuestros enemigos, aquellas personas que nos odian (desgraciadamente siempre las hay) que no podrán pisarnos, que no callaremos en silencio y que si hay que luchar, les esperaremos en el campo de batalla que elijan.
En cuanto a nuestros amigos hay que hablar, la amistad, como cualquier otra relación se basa en la confianza y saber superar los malos momentos. A veces nos volvemos algo gilipollas; el amor, el dinero o cualquier otra cosa puede acabar trastocarnos la realidad y son esos amigos los que nos hacen ver otra vez el camino.
Por eso jamás debemos callar, porque si nos callamos, olvidamos y si olvidamos podemos tener la mala fortuna de volver a caer en los errores del pasado.